




















Furiosa, la tía Mery rocía a Garras con agua bendita al saber que mató a dos hombres del cártel y le explica que el deber de un chamán es proteger a los vivos de espectros como él; lo deja quedarse solo si jura no matar a nadie más. Días después, en un edificio abandonado, el excéntrico brujo JJ aparece con un bate para exorcizarlo y Mery le recuerda a Garras que no lo ayudarán.
Nuevos capítulos pronto…