






























Iliane esconde a Garras, como bautiza al demonio, en un armario mientras El Taka finge pedirle a la tía Mery una lectura de cartas, hasta que saca su machete y con su tercer ojo arrastra al demonio al mundo espiritual. Garras lo derrota en un combate feroz, y el jefe narco reúne entonces a los mejores brujos de la región para que lo cacen a cambio de una gran recompensa.