Miguel, un streamer de 25 años con pocos seguidores, empieza un directo de madrugada bebiendo lata tras lata mientras juega a Minecraft con su gata Luna. Se queda dormido sin apagar la transmisión y al día siguiente descubre que el directo lo ha hecho famoso como el rey streamer alcohólico, en este one-shot escrito como chat.
Fin de la obra








